La vuelta al mundo a través del iPhone

Hoy os traemos unos datos curiosos que de no ser por el periodista Edward Humes nunca habríamos conocido. En su libro ‘Door to Door: the magnificent, maddening, mysterious world of transportation‘, nos relata el viaje alrededor del mundo que los diferentes componentes que forman parte de los últimos modelos del iPhone de Apple. Desde el momento en que son fabricados hasta que los usuarios los sacan de sus cajas y comienzan a usarlos. Un periplo con multitud de escalas, en algunas ocasiones incluso con trayectos de ida y vuelta.

Para hacernos una idea de los miles de kilómetros que suman cada uno de los componentes de un iPhone, vamos a tomar como ejemplo los componentes del Touch ID, el detector de huellas dactilares de los últimos iPhone. El pistoletazo de salida comienza en la provincia china de Hunan, exactamente en la ciudad de Changsha, donde la compañía Lens Technology tiene su factoría que se encargada de fabricar la parte que toca el usuario cuando quiere activar su terminal. Sus empleados son los responsables de transformar el cristal de zafiro en la cubierta del botón.

iPhone 5s Touch IDA continuación, LY Technology envía a la fábrica a esta fábrica los anillos de metal que recubren el cristal de zafiro, con su centro de operaciones en la provincia de Jiangsu, a más de 885 kilómetros de Changsha. Tras unir ambos componentes, estos recorren otros 1.600 kilómetros hasta llegar a las instalaciones de NXP Semiconductors, donde se le incorpora un chip controlador, que a su vez ha llegado desde una fábrica en Shanghái, y que ha recorrido otros 650 kilómetros para llegar hasta ahí. En este proceso también se instala el sensor Touch ID, encargado del reconocimiento de la huella dactilar y que no se se fabrica en China, sino en Europa. Añadimos por lo tanto unos 8.000 kilómetros más. No nos podemos olvidar del botón en sí, producido por una subsidiaria de la firma Panasonic en una fábrica japonesa situada a más de 2.400 kilómetros y que incorpora además un componente conocido como “refuerzo” que lleva tras de sí un viaje de 965 kilómetros desde la fábrica de Shanghái que tiene la empresa estadounidense Molex. Y por increíble que parezca, todas estas partes no se unen en ninguna de estas fábricas, de ello se encarga la empresa Mektec que además incorpora un circuito flexible.

Tras esto, todas las piezas realizan un viaje de 2.400 kilómetros hasta una planta de soldadura láser ubicada en Japón y propiedad de Sharp, que finalmente sellará el módulo Touch ID. Ahora que el componente es completamente funcional y está listo para ser incorporado a la cadena de montaje del iPhone, recorrerá los 2.092 kilómetros que le separan de la fábrica de Foxconn situada en la ciudad china de Zhengzhou. Ahí será donde alguno de los 128.439 empleados del conocido proveedor de Apple finalice el montaje del dispositivo.

FoxconnSi sumamos los kilómetros que las diferentes partes del terminal de Apple realizan, hacen un total de unos 257.500 kilómetros. Si además tuviéramos en cuenta los desplazamientos de los materiales desde la mina a las fábricas y el envío de los iPhone desde la cadena de montaje hasta nuestra casa, este superaría con creces los 370.000 kilómetros que separan nuestro planeta de la Luna. Si estás leyendo esto en la pantalla de tu iPhone o iPad, piensa que tanto en su interior como en su exterior hay piezas que han visto más mundo del que tú serás capaz de recorrer jamás.

Deja tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s